Hotel de la Soledad en Morelia
El Hotel de La Soledad en Morelia es el más antiguo de la ciudad, lleva más de 270 años recibiendo viajeros, abrió en 1752 y es el hospedaje más antiguo de la ciudad. Un edificio colonial del siglo XVIII convertido en hotel boutique de lujo, con patio, jardín y el restaurante Marogui. Te contamos su historia.
Hotel de La Soledad en Morelia, el hotel más antiguo de la ciudad
Hay hoteles que son simplemente un lugar donde dormir. Y luego hay hoteles que son una experiencia en sí mismos, donde el edificio tiene tanto que contar como la ciudad que lo rodea. El Hotel de La Soledad es de los segundos. Fundado en 1752, es el establecimiento de hospedaje más antiguo de Morelia, y después de más de 270 años sigue siendo uno de los más bonitos.
Una casona con tres siglos de historia
Los primeros datos sobre el hotel se remontan a los primeros años del siglo XVIII, cuando el edificio pertenecía al Regidor de Valladolid, Don José Antonio Álvarez de Eulate. En 1752 la casona se convirtió en Casa-Mesón y fue conocida en la ciudad como el Mesón de Eulate, que con el tiempo adoptó el nombre de La Soledad, el primero en su tipo como negocio privado de hospedaje en la ciudad. Hoteldelasoledad
La historia que siguió es la de Morelia misma. Durante la Guerra de Independencia el mesón decayó, las deudas se acumularon y el servicio se fue descuidando. En 1834 lograron sanearlo y rebautizarlo como Hotel de Michoacán, aunque para los morelianos siempre siguió siendo el Hotel de la Soledad. Ya entrado el siglo XX pasó por varios dueños hasta que en 2008 comenzó la restauración más importante de su historia, que lo transformó en el hotel boutique de lujo que es hoy. Food & Pleasure
El edificio: arquitectura colonial que se siente
Entrar al Hotel de La Soledad es lo más parecido que puedes hacer a viajar al siglo XVIII sin máquina del tiempo. El edificio presenta elementos originales de la época: muros de cantera, patios con arquerías, techos de viguería y losa que conviven con las comodidades modernas de un hotel de cinco estrellas. El resultado es una mezcla que, lejos de verse forzada, se siente completamente natural. Revistamorelia
El patio interior es probablemente el espacio más fotografiado del hotel, y con razón. Rodeado por los arcos antiguos del edificio, con una fuente en el centro y árboles que se iluminan por la noche, es un rincón que vale la pena conocer aunque no te vayas a hospedar. Muchos morelianos van al restaurante precisamente para disfrutar de ese ambiente. Food & Pleasure
40 habitaciones y ninguna igual a la otra
El hotel cuenta con 40 habitaciones, 33 superiores y 7 suites, cada una decorada de manera diferente con acabados en ónix, mármol y cantera, textiles artesanales y piezas hechas a mano por artistas michoacanos. No vas a encontrar dos cuartos iguales, lo cual es parte del encanto de hospedarse aquí. Cada espacio tiene su propia personalidad, su propio juego de colores y materiales, pero todos respiran el mismo espíritu colonial. Food & Pleasure
El hotel forma parte de la red Small Luxury Hotels of the World, una selección de menos de 800 hoteles en más de 100 países que se distinguen por su calidad, carácter individual y atención al huésped. No es un reconocimiento menor.
Marogui: cocina michoacana con muy buen nivel
El restaurante del hotel, Marogui, es un destino en sí mismo para quienes buscan buena comida regional sin salir del centro histórico. La propuesta toma los sabores de Michoacán y los lleva a otro nivel, con platillos como la Pechuga a la Gran Capilla, la Arrachera Soledad y las clásicas Enchiladas Morelianas, todo en el contexto íntimo del patio colonial con sus arcos y palmeras. El restaurante está abierto al público, así que no necesitas hospedarte para disfrutarlo. Hoteldelasoledad
¿Cómo llegar?
Está en Ignacio Zaragoza 90, Centro Histórico, a menos de una cuadra de la Plaza de Armas y de la Catedral. La ubicación es tan central que prácticamente todo el centro histórico queda a distancia caminable desde aquí.
Si visitas Morelia y tienes oportunidad de hospedarte aquí, hazlo. Y si el presupuesto no alcanza para una noche, al menos asómate al patio o reserva en Marogui. Hay lugares que merecen conocerse aunque sea por un rato, y el Hotel de La Soledad es definitivamente uno de ellos.