Casa de la Cultura en Morelia
La Casa de la Cultura de Morelia ocupa el Ex Convento del Carmen, construido en 1596. Fue cuartel, prisión, terminal de autobuses y estacionamiento de basura antes de convertirse en el corazón cultural de la ciudad. Su historia es tan increíble como su arquitectura.
De convento carmelita a estacionamiento de camiones de basura, y de ahí al arte
Hay edificios que llevan una vida digna y ordenada a lo largo de los siglos. Y hay edificios como el Ex Convento del Carmen de Morelia, que lo han sido todo: convento, prisión, cuartel militar, terminal de autobuses y estacionamiento de camiones de basura antes de convertirse en la Casa de la Cultura que hoy recibe a miles de estudiantes de arte cada semana. Si esto fuera una novela, nadie le creería al autor.
Cuatro siglos de historia en cantera rosa
La construcción inició en 1596 y continuó en los siglos XVII y XVIII, a los cuales corresponden sus cúpulas. Los carmelitas descalzos llegaron a Valladolid en 1593 y levantaron primero un convento provisional mientras se construía el definitivo. Su estilo mezcla la sobriedad del herreriano con un mesurado barroco que trata de mostrar lo más fielmente posible los objetivos ascéticos de la orden y la mística religiosa de los reformadores del Carmelo. En otras palabras, es un edificio que por fuera dice mucho sobre quiénes eran las personas que vivían dentro: austeros, contemplativos y muy serios con su fe. CulturaWikipedia
Una historia que no tuvo nada de tranquila
Mientras los carmelitas habitaron el convento, las cosas funcionaron con la calma que caracteriza a esa orden. Pero en 1809 el edificio tuvo su primer episodio político de gran peso: ese año, algunos de los implicados en la Conspiración de Valladolid, uno de los movimientos precursores de la Independencia de México, fueron capturados por las autoridades virreinales y encarcelados en el convento del Carmen. Esta conspiración, encabezada por José María García Obeso, José Mariano Michelena y otros criollos ilustrados, planeaba establecer un gobierno autónomo en nombre del rey Fernando VII. El convento pasó así de casa de oración a prisión política sin que nadie se lo pidiera.
Con las Leyes de Reforma vinieron los cambios más drásticos. Con las Leyes de Reforma los monjes fueron exclaustrados; la propiedad secularizada pasó a manos de particulares, excepto el templo, y por un tiempo estuvo abandonada. En 1883 fue convertida en sede del Primer Cuerpo de Caballería del Estado. De convento a cuartel. Y de ahí, lo que vino fue todavía más sorprendente. Cultura
El capítulo más oscuro: camiones de basura y central de autobuses
Este es el tramo de la historia que más cuesta imaginar cuando ves los patios de cantera hoy. Después de múltiples usos y su consiguiente deterioro, durante un tiempo el edificio fue utilizado como estacionamiento de carros de limpia, terminal de autotransportes foráneos y bodega de comerciantes. Cultura
Un edificio del siglo XVI que llegó a guardar camiones de basura entre sus arcos coloniales. Ese solo dato dice mucho sobre lo que puede pasarle al patrimonio cuando nadie lo cuida. Afortunadamente, la historia no terminó ahí.
El rescate que lo cambió todo
Las autoridades estatales lo rescataron para llevar a cabo su restauración, efectuada entre 1974 y 1980. El proceso fue largo y complejo, dado el deterioro acumulado durante décadas. En septiembre de 1977 se fundó la Casa de la Cultura de Morelia en el ex convento del Carmen, devolviendo al edificio una vocación pública y comunitaria que, paradójicamente, se parece más a lo que fueron los conventos en la Nueva España que cualquiera de los usos intermedios que tuvo. CulturaWikipedia
Hoy la Casa de la Cultura ofrece talleres de música, danza, artes plásticas, teatro y literatura, y sus patios son escenario frecuente de exposiciones, conciertos y festivales. Es uno de esos lugares donde siempre pasa algo, donde siempre hay alguien ensayando, pintando o leyendo en algún rincón.
Los túneles y las criptas: lo que hay debajo
Uno de los secretos mejor guardados de la Casa de la Cultura está literalmente bajo los pies de quienes la visitan. La Casa de la Cultura cuenta con uno de los pocos túneles coloniales de Morelia explorados y disponibles para ser visitados turísticamente. Morelia tiene fama de tener una red de túneles bajo el centro histórico, y uno de los accesos más documentados está precisamente aquí. La Voz de Michoacán
Además, uno de los espacios más interesantes, aunque no siempre abierto al público, son las criptas del benefactor de la orden de los carmelitas, Miguel de Peredo, quien financió buena parte de la construcción original del convento. Historia enterrada en el sentido más literal de la palabra. Descubremichoacan
¿Cómo llegar a la Casa de la Cultura en Morelia?
Está en Avenida Morelos Norte 485, esquina con Eduardo Ruiz, en el Centro Histórico. El antiguo conjunto conventual del Carmen actualmente presenta dos usos: el templo y el pequeño claustro anexo a su costado norte son administrados por el clero, mientras que las otras áreas del antiguo convento corresponden a la Casa de la Cultura. Wikipedia
Es decir, puedes entrar al convento por la Casa de la Cultura y al templo por su acceso independiente, y cada uno tiene su propio ambiente y su propio ritmo. La entrada a la Casa de la Cultura es libre, y el horario de talleres y actividades lo puedes consultar en su página o en sus redes sociales antes de visitarla.
Pocos edificios en Morelia tienen una historia tan accidentada y tan increíble como este. Del recogimiento carmelita al camión de basura, y de ahí al arte. A veces los lugares más interesantes son los que más han tenido que sobrevivir para llegar hasta nosotros.