Biblioteca Pública Universitaria en Morelia
La Biblioteca Pública Universitaria de Morelia funciona desde 1930 en el ex Templo de la Compañía de Jesús. Tiene el fondo antiguo más importante custodiado por una universidad pública en México, con libros que datan del siglo XV y murales de artistas internacionales. Entrada libre.
Una iglesia jesuita del siglo XVII llena de libros del siglo XV
Hay lugares en Morelia que te sorprenden por su arquitectura, otros por su historia y algunos por el ambiente que crean. La Biblioteca Pública Universitaria es de los que te sorprenden por las tres razones al mismo tiempo. Desde afuera parece un templo colonial más en la Avenida Madero. Por dentro es una biblioteca instalada dentro de una iglesia barroca del siglo XVII, con estanterías de madera que suben hasta las bóvedas y libros que tienen quinientos años de antigüedad. No es una metáfora: es exactamente lo que te vas a encontrar si entras.
Un templo jesuita construido en pleno siglo XVII
El edificio que hoy ocupa la biblioteca fue construido entre 1660 y 1695 como parte del convento de la Compañía de Jesús en Valladolid. Era el templo que complementaba el Colegio de San Francisco Javier, el mismo conjunto que hoy conocemos como Centro Cultural Clavijero. Los dos edificios, la biblioteca y el Clavijero, nacieron juntos y comparten pared, aunque sus historias tomaron caminos muy distintos. OEM
Tras la expulsión de los jesuitas en 1767, el inmueble pasó a manos del clero secular. Durante el siglo XIX siguió funcionando como templo, aunque con usos cambiantes según el vaivén político de la época. A finales del siglo XIX fue remodelada la decoración interior del templo, dejándosele su aspecto neoclásico que hoy todavía luce en sus bóvedas. OEMWikipedia
Lázaro Cárdenas y el regalo que cambió todo
La transformación más radical llegó en el siglo XX, y tiene nombre propio: Lázaro Cárdenas. En 1929, a iniciativa del Gobernador de Michoacán Lázaro Cárdenas del Río, el gobierno federal cedió el inmueble del templo a la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo para fundar en él la Biblioteca Pública Universitaria, la cual fue inaugurada el 7 de enero de 1930. Wikipedia
Cárdenas, que cuatro años después sería presidente de México, entendió que convertir un templo en biblioteca no era un acto de desacralización sino de democratización: poner el conocimiento al alcance de todos en un edificio que ya pertenecía a la memoria colectiva de la ciudad. Entre las obras de remodelación efectuadas se retiraron los retablos neoclásicos y se colocó la estantería de madera para los libros a todo lo largo de los muros. El resultado es uno de los interiores más singulares de todo el centro histórico: una nave barroca convertida en sala de lectura, con los libros ocupando el lugar que antes tenían los santos. Wikipedia
El fondo antiguo más importante de una universidad pública en México
Lo que guarda esta biblioteca va mucho más allá de los libros de texto universitarios. El acervo de la biblioteca se compone de cerca de 23,000 volúmenes, entre los que se incluyen ejemplares que datan del siglo XV hasta principios del siglo XX. Es el tercer fondo antiguo más grande de México. OEM
Y la historia de cómo llegaron esos libros aquí es tan interesante como los libros mismos. La Biblioteca Pública Universitaria se conformó con los libros que existían en las bibliotecas del Seminario, así como las de los extintos conventos de San Francisco, San Agustín, el Carmen, San Diego y la Merced, todas ubicadas en la capital del estado. También se integró una parte de los libros que pertenecieron a otros monasterios de Michoacán como el de Santa Catarina de Pátzcuaro, el Seminario Tridentino y el Colegio de San Nicolás Obispo. Primeroslibros
Es decir, cuando los conventos de Morelia fueron clausurados durante las Leyes de Reforma y sus bibliotecas quedaron sin custodia, esos libros no desaparecieron: terminaron aquí, reunidos en un solo lugar. La biblioteca es, en ese sentido, el archivo involuntario de la vida intelectual de Michoacán a lo largo de cuatro siglos.
Murales internacionales bajo una bóveda barroca
Una vez dentro, además de los libros y la arquitectura, hay otra razón para levantar la vista: los murales. En 1952 y 1953 la Universidad Michoacana invitó a los artistas estadounidenses Hollis Howard Holbrook, S. C. Schoneberg y R. Hansen a pintar murales en el interior del recinto, y en 1959 al mexicano Antonio Silva Díaz. Wikipedia
El resultado es una colección de seis murales monumentales distribuidos por las paredes y bóvedas del antiguo templo, con temas que van desde la conquista de América hasta la ciencia y el conocimiento humano. Ver esos murales del siglo XX conviviendo con la arquitectura barroca del siglo XVII y los libros del siglo XV es una experiencia que pocas bibliotecas del mundo pueden ofrecer.
Un detalle más que vale la pena buscar: en una ventana del coro se encuentra un pelícano, símbolo relativo al sacrificio de Jesucristo, que sobrevivió todas las transformaciones del edificio y sigue ahí, mirando hacia abajo sobre los lectores de hoy. CB Televisión
Una escena que no se ve en ningún otro lugar
Hay algo que describe perfectamente el espíritu de esta biblioteca: ver a estudiantes de preparatoria haciendo su tarea rodeados de libros de quinientos años de antigüedad es una escena que no se repite en ningún otro lugar de México. El conocimiento más antiguo y el más cotidiano conviviendo en el mismo espacio, sin que a nadie le parezca extraordinario.
¿Cómo Llegar a la Biblioteca Pública de Morelia?
El ex templo de la Compañía de Jesús, actual Biblioteca Pública Universitaria, se localiza en la esquina que forman las calles Avenida Madero Poniente y Nigromante, en el Centro Histórico de Morelia, justo al lado del Centro Cultural Clavijero y frente al Jardín de las Rosas. La entrada es libre y el horario es de lunes a viernes de 9:00 a 20:00 horas y sábados de 9:00 a 14:00 horas. Wikipedia
Si vas a Morelia y tienes curiosidad intelectual, entra. No hace falta ser estudiante ni investigador. Basta con empujar la puerta, levantar la vista hacia las bóvedas barrocas y dejarse sorprender por uno de los lugares más silenciosos y más ricos de toda la ciudad.