Callejón del Romance en Morelia
El Callejón del Romance en Morelia esconde una historia que pocos conocen: de pasillo obrero a rincón de enamorados. Cantera rosa, bugambilias, candados del amor y los versos de un poeta moreliano te esperan aquí.
Callejón del Romance en Morelia: el rincón que nadie esperaría encontrar
Morelia tiene muchas joyas en su centro histórico, y la mayoría están a la vista de todos: la Catedral, los portales, el Acueducto. Pero hay un rincón más discreto, más íntimo, que enamora de otra manera. El Callejón del Romance es ese tipo de lugar que encuentras casi por accidente y del que no quieres irte.
De callejón obrero a rincón de enamorados
La historia de este callejón es de esas que te demuestran que los lugares también pueden reinventarse. A finales del siglo XIX se le conocía como el Callejón de la Bolsa, y más tarde, curiosamente, como el Callejón del Socialismo. En aquella época no había flores ni cantera rosa: era un pasillo de casas de adobe donde vivían los trabajadores de una fábrica de jabón cercana. Era el único lugar en todo Morelia con agua corriente, lo cual lo hacía valioso por razones muy distintas a las románticas. Food & PleasureTívoli del Eliseo
Todo cambió en 1965. La ciudad decidió rescatar el lugar, remodelando las casas con cantera rosa e instalando fuentes, faroles, cafeterías y restaurantes, y con esa transformación nació el Callejón del Romance tal como lo conocemos hoy. Food & Pleasure
Un nombre que viene de un poema
El nombre no fue elegido al azar. El Callejón del Romance está asociado a Don Lucas Ortiz, poeta moreliano nacido en 1904, y a lo largo de sus muros puedes encontrar fragmentos de su poema «Romance de mi Ciudad», que captura en versos la esencia y el carácter de Morelia. Caminar el callejón leyendo esos versos en la pared es una experiencia que mezcla arquitectura, poesía y nostalgia de una manera que pocas ciudades en México pueden ofrecer.
El ritual de los candados
Si visitas el callejón con pareja, hay una tradición que no puedes ignorar. La leyenda dice que si llevan un candado y un listón rojo, escriben sus nombres en las esquinas del listón, lo atan al candado y lo cierran en alguna de las rejas del lugar, su amor perdurará para siempre. Es la versión moreliana de los famosos puentes de París, pero con un toque michoacano que lo hace propio. Villapatzcuaro
Desde hace poco más de dos décadas surgió esta tradición de los candados del amor, que ya suman cientos, expuestos en diferentes colores, tamaños e iniciales. Algunos se han roto con el tiempo, otros fueron retirados como símbolo de relaciones que no continuaron. El callejón guarda ambas cosas: las promesas y sus consecuencias. La Voz de Michoacán
Un paseo que entra por los ojos
Más allá de la leyenda, el callejón simplemente es bonito. Las bugambilias que desbordan las bardas, las fuentes de cantera, los faroles de hierro forjado y las fachadas de cantera rosa crean un ambiente que invita a caminar despacio.
¿En donde se ubica?
Se ubica entre la Avenida Francisco I. Madero Oriente y la calle Luis Moya, muy cerca de la Fuente de las Tarascas, el Jardín Villalongín y el Acueducto de Morelia. Es decir, está en una zona que ya de por sí vale la visita, y el callejón es el remate perfecto de ese recorrido. Food & Pleasure
A lo largo del pasaje hay pequeños restaurantes y cafeterías donde puedes tomarte un descanso, un café o algo de comer sin alejarte del ambiente colonial. Es el tipo de lugar donde una hora se convierte en dos sin que te des cuenta.
¿Cuándo ir?
El callejón cambia de cara según la hora del día. De mañana es tranquilo y luminoso, ideal para fotos. Al caer la tarde se llena de parejas y turistas, y la luz de los faroles le da un ambiente completamente diferente. La entrada es libre y está abierto todo el día.
Si vas a Morelia y no pasas por aquí, te faltará algo. No hace falta ir con pareja para disfrutarlo, aunque si la tienes, ya sabes: lleva un candado.