Catedral de Morelia
Si alguna vez has caminado por el centro de Morelia y de repente te has quedado sin palabras al doblar una esquina, muy probablemente fue culpa de ella: la Catedral Metropolitana. Imponente, elegante y con una presencia que simplemente no se puede ignorar, esta joya del barroco mexicano lleva más de tres siglos siendo el alma de la ciudad. Y si todavía no la conoces de cerca, te cuento por qué tienes que remediarlo cuanto antes.
Una construcción que no tuvo prisa… ni falta que le hacía
Lo primero que te va a sorprender cuando te cuenten la historia de la Catedral es cuánto tardó en construirse. Su construcción se inició el 6 de agosto de 1660, día de la festividad de la Transfiguración del Señor, a quien está dedicada, y se concluyó en el año de 1744, 84 años después. Eso es casi un siglo de trabajo, de generaciones de artesanos, arquitectos y obreros poniendo cada piedra de cantera rosa con una dedicación que hoy en día cuesta imaginar.
Fue diseñada por el arquitecto italiano Vicencio Barroso de la Escayola, aunque a lo largo de tantas décadas, varios maestros de obra y estilos fueron dejando su huella en el edificio. Eso explica por qué la Catedral no responde a un solo estilo puro, sino que es una conversación entre el barroco, el neoclásico y el plateresco, una mezcla que lejos de verse forzada, resulta absolutamente armoniosa
Y por si te preguntas si esta fue la primera Catedral de la ciudad: no lo fue. Existió una primera catedral construida de adobe, madera y teja que fue arrasada por un incendio en la novena década del siglo XVI. La que hoy conocemos es, literalmente, su sucesora.
Torres que se ven desde toda la ciudad
Uno de los rasgos más icónicos de la Catedral son sus dos torres gemelas. Se elevan a 66.8 metros de altura, lo que las convierte en las cuartas más altas de México. Cada una está conformada por tres cuerpos que van pasando del cuadrado al octágono, rematando con una cruz de hierro que corona el horizonte moreliano.
Lo curioso, y no mucha gente lo sabe, es que las dos cruces que coronan las torres no son iguales ni están ahí por casualidad. Una es de hierro, que simboliza la naturaleza divina de Cristo, y la otra de piedra, que representa su naturaleza humana. Un detalle teológico escondido a plena vista, a más de 60 metros de altura.
El interior: donde el tiempo se detiene
Cruzar la puerta de la Catedral es entrar a otro ritmo. El interior se divide en tres naves; en las laterales se ubican capillas con retablos neoclásicos. Mide en total 77.10 metros de largo por 30.50 de ancho en el crucero, incluido el espesor de los muros de cantera rosa.
Detrás del altar mayor encontrarás un óleo monumental que pocas guías mencionan: una obra del artista moreliano Jesús Pérez Busta, donde se combina la Transfiguración de Jesucristo con una vista panorámica de la ciudad de Morelia en la parte baja. Es historia y arte fusionados en un solo lienzo.
El órgano que cruzó el Atlántico
Si hay algo dentro de la Catedral que merece párrafo aparte, es su órgano. Recibe el nombre de «San Gregorio Magno» y fue fabricado por la Casa E. F. Walcker & Co. en la ciudad de Ludwigsburg, Alemania, siendo inaugurado en 1905. Llegó a Morelia cruzando el Atlántico en barco de vapor, desembarcando en el Puerto de Veracruz.
Cuenta con 4,600 flautas y es el segundo más grande de México, solamente superado por el órgano de la Catedral de Zamora, Michoacán. Además, la calidad de su sonido está catalogada entre los mejores del continente. Cada año, este instrumento es la estrella del Festival Internacional de Órgano de Morelia, un evento que reúne a músicos de todo el mundo y que desde 1966 se celebra de manera ininterrumpida.
El Encendido de Catedral: la magia de las noches morelianas
La Catedral no solo es impresionante de día. Todos los sábados hay un espectáculo de luces, sonido e iluminación que se acompaña con fuegos artificiales a las 8:45 horas de la noche, denominado «Encendido de la Catedral», con una duración de alrededor de 15 minutos. Ver cómo la cantera rosa se transforma con la luz, mientras la música envuelve la plaza, es una de esas experiencias que no se olvidan fácilmente. Si vas a Morelia un sábado, agéndalo sin falta.
¿Cómo Llegar a La Catedral de Morelia?
La Catedral está ubicada sobre la Avenida Francisco I. Madero Poniente s/n, en el Centro Histórico de Morelia. No tiene pérdida: es literalmente el edificio más visible de la ciudad. Puedes llegar caminando desde la mayoría de los hoteles del centro, y el acceso al interior es gratuito en horarios de visita.
La Catedral de Morelia no es solo un templo religioso ni un monumento histórico. Es el punto de encuentro de todos los que vivimos aquí, el fondo inevitable de cada foto, el lugar al que siempre volvemos. Si visitas Morelia, ella te va a estar esperando, imponente y luminosa, justo en el centro de todo. No la decepciones.