Templo de la Cruz en Morelia
El Templo de la Cruz en Morelia lleva más de 340 años en pie sobre la Avenida Madero. Fue catedral provisional, tuvo doce retablos dorados y sobrevivió saqueos y remodelaciones. Un tesoro discreto que merece más atención.
Más de tres siglos de historia en la avenida que todos caminan sin voltear a verlo
Hay un templo en la Avenida Madero que miles de personas pasan de largo todos los días. No porque no sea interesante, sino porque está ahí, discreto y firme entre fachadas de cantera y el ruido cotidiano del centro histórico, sin llamar la atención más de lo necesario. El Templo de la Cruz lleva más de 340 años en ese mismo lugar, y su historia es bastante más accidentada y curiosa de lo que su fachada sobria sugiere.
Una ermita de adobe que quiso ser catedral
Su construcción se remonta a finales del siglo XVII, específicamente entre 1680 y 1690, gracias a la iniciativa del padre Nicolás de la Serna, uno de los hombres más influyentes de la época. El templo original era una pequeña ermita de adobe, pero con el tiempo se convirtió en una de las iglesias más suntuosas del siglo XVIII, con doce retablos de madera dorada y numerosos lienzos. CB Televisión
Esos doce retablos dorados que llegó a tener en su interior son difíciles de imaginar hoy, pero dan una idea de lo que fue este templo en su época de mayor esplendor. El edificio tuvo presencia importante en la vida religiosa de Valladolid, y entre 1700 y 1703 funcionó como catedral provisional mientras continuaban los trabajos de la actual Catedral de Morelia. Es decir, durante tres años, este fue el templo más importante de la ciudad. Un dato que casi nadie sabe y que cambia completamente la manera de mirarlo. La Voz de Michoacán
Saqueos, remodelaciones y un techo que se elevó
La historia del Templo de la Cruz no fue tranquila. Como edificio antiguo, fue uno de los inmuebles más suntuosos de la antigua ciudad, sujeto de saqueos y remodelaciones a lo largo de los siglos. Las guerras del siglo XIX golpearon duro a muchos templos de Morelia, y este no fue la excepción. Los retablos dorados que alguna vez cubrieron sus muros desaparecieron en algún punto de ese proceso. La Voz de Michoacán
En el siglo XX el templo fue sometido a una importante remodelación por orden del obispo Atenógenes Silva, que incluyó la elevación del techo y la reforma del altar mayor. Y más tarde, en 1970 la fachada se modificó para quedar en su estado actual, con dos cuerpos y dos vanos arqueados en cada lado, que es lo que vemos hoy desde la banqueta de Madero. La Voz de Michoacán
Un templo vivo en el corazón de la ciudad
Lo que hace especial al Templo de la Cruz hoy no es tanto su arquitectura como su papel en la vida cotidiana de Morelia. Sigue siendo un punto de encuentro y refugio espiritual para la comunidad, particularmente durante los fines de semana, cuando las familias acuden a misa y aprovechan para tomar un helado o recorrer las calles y plazas cercanas. La Voz de Michoacán
Desde sus puertas se puede ver pasar la ciudad entera: la Procesión del Silencio en Semana Santa, los desfiles cívicos, los estudiantes de camino a la universidad, los turistas que van hacia la Catedral sin saber que están pasando junto a un edificio que tiene casi la misma edad. Los misioneros del Espíritu Santo se hicieron cargo del templo en 1920, y desde entonces lo mantienen en funcionamiento continuo.
¿Cómo llegar al Templo de la Cruz en Morelia?
Está sobre la Avenida Francisco I. Madero, a poco más de cien metros de la Plaza Valladolid y la Iglesia de San Francisco, en pleno Centro Histórico. No tiene pérdida: es la fachada de cantera con dos torres sobre la misma avenida que lleva a la Catedral. La entrada es libre en horarios de culto.
No es el templo más vistoso ni el más famoso de Morelia. Pero tiene algo que muy pocos pueden decir: lleva más de tres siglos en el mismo lugar, ha visto nacer y morir épocas enteras, y todavía hoy suena su campana sobre la avenida más transitada del centro histórico. A veces eso es suficiente razón para entrar.